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01 SEPTIEMBRE 2026
Festejos de El Carbayu celebrará a la fiesta de la patrona de Langreo "sí o sí", pese a no tener licencia municipal a falta de una semana: "Que sea lo que Dios quiera; los socios nos respaldan"
Los vecinos apoyan a la Sociedad de Festejos, que asumirá las consecuencias si no llega el permiso y se producen sanciones, tras un nuevo choque con el Ayuntamiento
El Alcalde señala que "los trabajadores municipales deben cumplir la legalidad y lo hacen" y afirma que las fiestas se celebrarán "con el total apoyo del Ayuntamiento"
LA NUEVA ESPAÑA
Langreo festejará a su patrona, la virgen de El Carbayu, el próximo 8 de septiembre, “sí o sí”. Lo harán pese a que la Sociedad de Festejos aún no tiene la licencia municipal para celebrar la fiesta. “Esperaremos uno o dos días para ver si nos llega el permiso y si no llega montaremos la carpa y que sea lo que Dios quiera”, aseguró Julio González, presidente de la entidad organizadora. Respecto los posibles problemas legales a los que se enfrentarían al carecer de autorización, González reconoció ser consciente de que puede tener consecuencias “pero estamos respaldados por los socios”. Ese respaldo quedó patente este lunes en una asamblea que abarrotó la Casa de Cultura "Escuelas Dorado" de Sama.
El plano topográfico
El Ayuntamiento de Langreo ha exigido a la organización de la fiesta que el plan de autoprotección necesario para conceder la licencia incluya un plano topográfico a escala del recinto. Ellos mantienen que nunca hasta ahora se había solicitado ese documento y no lo aportarán. “El plano topográfico ni está ni se le espera”, aseguró durante la asamblea Melania Montes, miembro de la directiva. Los vecinos culpan al arquitecto municipal de estar en contra de la Sociedad de Festejos y apuntan directamente al alcalde, Roberto García (IU), que en su etapa como sacerdote fue cura en El Carbayu. “Es la fiesta de todos los langreanos y el alcalde debe dar un puñetazo en la mesa si es necesario”, aseguró una de las vecinas más activas en la asamblea, Marisa Robles, que exigió “poder celebrar la fiesta sin miedo a posibles consecuencias para la directiva”. Robles propuso que la celebración de este año, programada para los días 7 y 8 de septiembre, “se haga sin ese papel -el plano topográfico- y para el año que viene ya lo arreglamos”.
Si los vecinos están decididos a hacer la fiesta, el alcalde cree también que será así. “Las fiestas de El Carbayu se van a celebrar con el total apoyo del Ayuntamiento”, aseguró García, que explicó que lo que queda pendiente “es un trámite administrativo y se va a resolver como tal”. El regidor señaló que “los trabajadores municipales deben cumplir la legalidad y lo hacen”, y por eso se ha exigido el plano topográfico dentro del plan de autoprotección. De todos modos, el Alcalde subrayó que “el protagonismo el día 8 de setiembre es de la Virgen de El Carbayu y de Langreo”.
La división entre la Sociedad de Festejos de El Carbayu y el Ayuntamiento de Langreo vivió este lunes un nuevo capítulo. Tras la asamblea en la que se decidió a mano alzada apoyar a la directiva en su decisión de sacar adelante la fiesta, Julio González pidió a los vecinos que se trasladasen desde las Escuelas Dorado hasta la plaza del Ayuntamiento, “para aplaudir” al equipo de gobierno, especialmente al alcalde. No hubo aplausos pero sí muchos pitos. Más de un centenar de personas recorrieron el centro de Sama para concentrarse ante la Casa Consistorial. Allí hicieron notar su presencia con silbatos.
Los precedentes
La polémica y el desencuentro ya quedaron patentes el 8 de septiembre del año pasado cuando Julio González y Roberto García hicieron visible el enfrentamiento en el escenario de las fiestas. El presidente de la Sociedad de Festejos arremetió contra el Ayuntamiento denunciando la falta de apoyo para la celebración de las fiestas. Al terminar su discurso el alcalde le afeó públicamente esas palabras.
La pelea, que ya se remonta a 2024 a cuenta de quien pagaba los autobuses para subir a los romeros hasta El Carbayu, tuvo otro punto de inflexión el pasado mes de junio después de que el colectivo decidiera suspender las actividades del día del socio tras recibir, a pocas horas de su celebración, un requerimiento del Ayuntamiento para contar con una autorización de la Consejería de Cultura, que "nunca nos habían pedido en las dos décadas que llevábamos colocando carpas allí", expusieron entonces los afectados. El permiso era necesario, según lo trasladado por el Consistorio, al estar la carpa en la explanada de la ermita, Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1992. La Consejería de Cultura expuso que la ermita "no cuenta con un entorno de protección oficialmente delimitado, por lo que no sería preciso el permiso de Patrimonio a priori". “El Ayuntamiento pidió un permiso que no era necesario antes de dar la licencia para instalar la carpa, maniobraron a sabiendas para que no pudiésemos celebrar el Día del Socio”, explicó durante la asamblea Melania Montes.
Al final habrá fiestas de El Carbayu los días 7 y 8 de septiembre. Los vecinos honrarán a su patrona y en caso de que no llegue la licencia necesaria en los próximos días, como dijo Julio González, “que sea lo que Dios quiera”, o más bien la Virgen de El Carbayu.