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27 SEPTIEMBRE 2026
Eloy Suárez, director del centro de FP de Servicios a la Producción de Langreo: "La IA es muy útil, pero no sustituye a un fontanero o a un soldador"
"La inserción laboral de nuestros alumnos es prácticamente del cien por cien, incluso antes de terminar los estudios", señala
LA NUEVA ESPAÑA
Eloy Suárez es de El Entrego, San Martín del Rey Aurelio. Conoce bien la cuenca del Nalón y su tejido socioeconómico. Tras ejercer de profesor y jefe de estudios en un instituto de Castilla y León - "eso sí que fue duro"-, regresó a Asturias. El concurso se traslados le llevó en 2011 al Centro Integrado de Formación Profesional de Mantenimiento y Servicios a la Producción de Langreo. Este es su segundo curso como director de un centro de formación que cumple 20 años.
¿En qué momento se encuentra actualmente el centro?
En general estamos bien. Contamos con una buena dotación tecnológica y unos equipos adecuados para desarrollar la formación. Siempre hay margen de mejora, especialmente en cuestiones de seguridad o en la incorporación de nuevos equipamientos, pero el balance es positivo.
¿Han cambiado mucho los alumnos en los últimos años?
Sí. La pandemia marcó un punto de inflexión. Los estudiantes han cambiado, en parte por el uso constante de las herramientas tecnológicas y del móvil. Su capacidad de concentración no es la mejor y las clases no pueden ser únicamente expositivas. Tenemos que hacer que el alumnado participe más, que sea protagonista de su propio aprendizaje y que las actividades resulten atractivas.
En un centro de FP, donde las enseñanzas son eminentemente prácticas, será más sencillo.
Aquí limitamos la parte más teórica y damos mucha importancia a las prácticas, los proyectos y los trabajos aplicados. Es una formación muy vinculada a la realidad de las empresas.
No solo habrán cambiado los alumnos, también las tecnologías, los equipos que utilizan en las clases.
Sí. Por ejemplo, en Energías Renovables los alumnos pueden realizar simulaciones de mantenimiento de aerogeneradores mediante gafas de realidad aumentada. También estamos implantando simuladores para el mantenimiento de ascensores y nuevas herramientas de realidad aumentada.
¿Qué especialidades tienen más demanda?
Los ciclos relacionados con la refrigeración y la climatización tienen una demanda muy alta. Somos el centro de referencia en Asturias en este ámbito y mantenemos una relación muy estrecha con las asociaciones profesionales y las empresas.
Pocos alumnos salen de aquí sin un contrato laboral.
Sí. La inserción laboral es prácticamente del cien por cien. Incluso antes de terminar los estudios. Desde hace tres o cuatro cursos recibimos llamadas constantes de empresas que buscan alumnos para incorporar a sus plantillas. En muchas ocasiones ya no tenemos estudiantes disponibles para facilitarles contactos.
Son trabajos que nunca podrá ejercitar la Inteligencia Artificial
La IA puede ser una herramienta muy útil y ya la utilizamos como apoyo al aprendizaje. Puede ayudar a resumir información, preparar materiales o analizar datos. Pero hablamos de profesiones con un componente manual muy importante. La IA no puede sustituir a un fontanero, un soldador o un técnico de mantenimiento.
¿Perciben un mayor interés de los jóvenes por este tipo de estudios?
Cada vez llegan más alumnos procedentes de la ESO y del Bachillerato. Hace unos años eso no era tan habitual. Creo que se ha realizado un trabajo importante para prestigiar la FP y poner en valor sus oportunidades laborales.
¿Cuál es el principal reto pendiente?
Sin duda, aumentar la presencia femenina. Hemos avanzado respecto a hace años, cuando prácticamente no había alumnas, pero los porcentajes siguen siendo muy bajos. Trabajamos con institutos, orientadores y empresas para mostrar que estas profesiones tienen mucho futuro para las mujeres.
¿Cree que el centro es suficientemente conocido en Asturias?
Probablemente no. A veces incluso dentro del valle del Nalón no se conocen bien todas las posibilidades formativas que ofrecen los centros de FP. Las empresas sí nos conocen perfectamente porque colaboran con nosotros y necesitan profesionales cualificados, pero todavía queda trabajo por hacer para acercar nuestra oferta a la gente.
¿Cómo imagina el centro dentro de veinte años?
Seguramente veremos una presencia mucho mayor de la inteligencia artificial, la robótica y la realidad aumentada en la industria y en la formación. Lo importante será seguir adaptándonos para que los alumnos salgan preparados para las necesidades reales de las empresas, como hemos intentado hacer durante todos estos años.