02 OCTUBRE 2026

Santa Bárbara, el Coro Minero de Turón, la Brigada de Salvamento y los concurso de entibadores: cuatro motivos para proteger la cultura minera

La memoria para la declaración de BIC Inmaterial incluye un análisis de "La Planta 14" de Víctor Manuel

LA NUEVA ESPAÑA


La fiesta de Santa Bárbara, el Coro Minero de Turón, la Brigada de Salvamento Minero y los concursos de entibadores son las cuatro patas sobra las que se sustenta la memoria técnica e histórica que llevará a la declaración de la cultura minera como Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial. De cada una se ofrece el contexto, la situación de partida, si se ha mantenido en el tiempo o relanzado, su vigencia actual y la comunidad o colectivo que lo respalda. El consejo de Patrimonio del Principado incoará el expediente en su próxima reunión y desde ese mismo momento, el inicio administrativo del proceso, la cultura minera gozará ya de protección, según confirmó este jueves la consejera de Cultura Vanesa Gutiérrez, que explicó que la norma marca un plazo de dos años para resolver el expediente, "pero en casos de bien inmaterial suele ser menos tiempo". Gutiérrez calificó la declaración BIC de la cultura minera como "un objetivo de legislatura". "Los bienes inmateriales viven en el alma de las personas, es la identidad, la historia de nuestro pueblo y la manera en la que nos relacionamos".

Recuperación de la autoestima

Todo eso, sin nostalgia, como señaló Jorge Muñiz, director de la Cátedra de la Cultura Minera de la Universidad de Oviedo, con sede en la Casa de la Buelga, en Ciaño (Langreo), donde este jueves se presentó la memoria. "La nostalgia está muy bien, pero lo que pedimos es reconocimiento y recuperación de la autoestima por parte de la comunidad", reclamó Muñiz. En su opinión, "en la transición justa también debe estar que las comunidades podamos recuperar esa autoestima". Para él, la declaración como BIC inmaterial, "y que se haga con el sustento de una cátedra institucional, es un inicio que nos permitirá seguir trabajando con los mismos objetivos una vez lograda la protección". De la misma opinión es la Vicerrectora de Extensión Universitaria y Proyección Cultural, Marta Mateo, que señaló que la presentación de la memoria "no es tanto un fin alcanzado como el comienzo de esta necesaria protección, que la administración puede conferir a la cultura para tutelarla porque es valiosa para todos los asturianos. Porque, al hablar de un bien cultural, se habla sobre todo de un bien común”.

Los historiadores

La memoria ha sido elaborada por María Fernanda Fernández y Roberto Álvarez, historiadores que llevan décadas trabajando en su consultora "Pozo Espinos". Ellos son los responsables de que se haya otorgado distintas figuras de protección a otros patrimonios intangibles como la cultura del azabache y las alfombras florales del Corpus.

Fernández detalló que además de esas cuatro ideas fuerza se han intercalado otras cuestiones. Entre ellas está "un trabajo detallado sobre la canción de Santa Bárbara Bendita, tal y como la conocemos hoy" y "el análisis de 'La Planta 14`de Víctor Manuel, que se ha incluido en el tema relativo a la Brigada de Salvamento Minero porque lo que narra es un accidente". Además de eso, la memoria está trufada "de muchos otros elementos y aspectos valiosos de la cultura minera".

Todo eso, añadió Roberto Álvarez, se relacionan con el aquí y el ahora. "Hablamos de conceptos que tienen que ver con la realidad, tiene que haber una comunidad portadora de esos valores que sustenten la declaración como BIC Inmaterial", explicó el experto.

Las conclusiones evidencian la riqueza de la cultura minera como una expresión cultural que surge, evoluciona, entra en crisis, se transforma y, en pleno 2026, es estudiada como un valor social y de identidad. También aportan el punto de vista del interés que su singularidad puede despertar en el visitante. Pero, sobre todo, el informe liga esta visión con la Asturias contemporánea, sin que haya perdido vigencia y sin que exista temor a que quede vacía de contenido.

Esa dimensión viva de la cultura minera es el hilo conductor del estudio. La memoria no se limita a reconstruir su historia o a inventariar lo que permanece de ella, sino que se fija en todo lo que surgió a su alrededor y ha llegado hasta hoy: conocimientos y oficios, música, celebraciones, rituales y también una manera de relacionarse y construir comunidad. Un patrimonio que se ha transformado al mismo tiempo que las cuencas, pero que continúa transmitiéndose de generación en generación.

La protección de esta herencia está en el origen de la propia cátedra, creada en marzo de 2025 para estudiar y documentar estas tradiciones para construir una base sólida sobre la que avanzar hacia su reconocimiento como BIC inmaterial. Con la entrega de la memoria, ese trabajo de investigación se convierte ahora en punto de partida para la tramitación administrativa del expediente.

Dimensión internacional

La cátedra permite también mantener una línea estable de investigación, difusión y transferencia de conocimiento alrededor del legado minero y conectar el trabajo de la Universidad de Oviedo con las políticas públicas de conservación del patrimonio. La protección en la que trabaja Asturias, a propuesta del sindicato SOMA-FITAG-UGT, tiene una dimensión internacional. El Principado respalda formalmente la candidatura de las celebraciones de Santa Bárbara y tradiciones de los mineros, promovida conjuntamente por Polonia, Austria y Luxemburgo para su inscripción en 2026 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Santa Bárbara une de manera especial ambos caminos. Es una de las manifestaciones estudiadas para la futura declaración como BIC y, al mismo tiempo, el eje de una candidatura internacional que reúne tradiciones compartidas por comunidades mineras de distintos países europeos. La memoria sitúa en Bustiello, en 1891, la primera celebración minera de Santa Bárbara documentada en Asturias. Desde entonces, la fiesta se ha extendido por las cuencas y ha ido adaptándose a los cambios sociales y económicos sin perder su carácter comunitario.

Gutiérrez ha subrayado que la futura declaración como BIC permitirá “proteger este legado y asegurar que llegue a las próximas generaciones, no desde la nostalgia, sino como parte viva de la Asturias de hoy”. La consejera ha vinculado este proceso con el respaldo del Principado a la candidatura internacional. “Asturias comparte esta cultura con otros territorios mineros de Europa. Protegerla aquí y contribuir a su reconocimiento internacional son dos caminos que avanzan en la misma dirección: conservar una memoria común, darle futuro y reconocer a las generaciones que la construyeron”, ha concluido.

Mejoras

Al término de la presentación, las autoridades y el público asistente se desplazaron al exterior de la Casa de la Buelga para ver las mejoras ejecutadas por el Ayuntamiento de Langreo. En primer lugar, conocieron la obra del artista langreano Iván Jambrina, que ha creado un mural en blanco y negro, que representa a un minero y una mula saliendo de la mina y que está enmarcado por un cuadro de mina. Su objetivo es permitir que la memoria industrial pueda dialogar con el paisaje y con la propia arquitectura del edificio.

El Consistorio también ha realizado una intervención en los jardines y en la finca que rodea el caserón. En los terrenos, se han plantado manzanos y se ha incorporado una referencia a la cultura sidrera asturiana con un tonel de sidra donado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias. Unas vagonetas cedidas por Hunosa a la cátedra completan el conjunto exterior.