NOTICIAS
15 OCTUBRE 2026
Retienen a tres ladrones a los que sorprendieron robando dentro de su casa en Tuilla
Un menor se encontró a varias personas en su casa llevándose ropa, calzado y muebles. Junto con su madre y su tía, lograron impedir que escaparan
EL COMERCIO
Bajar las escaleras de casa y encontrarse a tres personas –un hombre y dos mujeres– metiendo las pertenencias del primer piso en un coche. Esta fue la amarga experiencia que el pasado lunes vivió un menor de edad en la localidad langreana de Tuilla. Era la una de la tarde cuando todo sucedió en la calle La Braña, cerca del campo de fútbol. El menor alertó a su madre, que estaba en la planta de arriba junto a otros dos niños. La mujer bajó corriendo las apenas quince escaleras de su domicilio y se enfrentó a los ladrones, que ya habían cargado en el vehículo muebles, ropa, joyas y algunos electrodomésticos.
Temblorosa, logró quitarle al hombre las llaves del coche mientras observaba cómo las dos mujeres seguían metiendo cosas. Mientras tanto, una de las menores telefoneó a su tía, Fatiha Elmeknassi, que se encontraba trabajando en un negocio hostelero en La Felguera.
De camino a Tuilla en taxi, Fatiha llamó a la Guardia Civil. Al llegar a la vivienda, su hermana y sus tres sobrinos estaban impidiendo que los tres sospechosos se marchasen.
«Me bajé del taxi corriendo y las dos mujeres, que viven en La Felguera, me reconocieron al instante; las había ayudado en varias ocasiones», explica Fatiha. «Me miraron, me empezaron a pedir perdón y a decirme que no sabían que era mi casa», recuerda angustiada. Sin embargo, no hicieron ademán de devolver las pertenencias y estuvieron «más de media hora reteniéndolos hasta que llegó la Guardia Civil».
Los agentes identificaron a las tres personas, todas conocidas por episodios similares, y tras un tiempo de mediación lograron convencerlas para que devolvieran los objetos. La única pena de la familia es que, «como no había una mujer policía, no pudieron registrar a las arrestadas, y mi sobrina insistía en que una se había guardado algo en el escote». Al hacer recuento, echaron en falta al menos una pulsera de plata y un colgante.
El resto de muebles, calzado y ropa fue devuelto a la vivienda, ubicada en el bajo del edificio. Además, recuerda Fatiha, «en el coche les incautaron dos navajas, material para abrir puertas y 1.300 euros». A su juicio, «sabían lo que hacían porque llevaban días por la zona y creo que nos tenían controlados los horarios; pero al ser festivo mi hermana estaba en casa con sus hijos. Si no, se van con todo».
Tras interponer la preceptiva denuncia, descubrieron cómo se habían desarrollado los hechos: «Nos enteramos de que pudieron entrar en la casa muy temprano porque estaba todo revuelto y habían escogido lo que les venía bien; a media mañana vino el señor con el coche para llevárselo».