18 OCTUBRE 2026

Los camioneros, los grandes perdedores de las obras del puente atirantado en Sama: multiplican hasta por cuatro su viaje

"Para ir de La Felguera a Sotrondio tengo que ir hasta La Secada, en Siero, a coger la ‘Y’ de Bimenes", explica Alfredo Martínez, conductor de un tráiler

LA NUEVA ESPAÑA


Las obras de refuerzo del puente atirantado del corredor del Nalón a su paso por Sama son un verdadero quebradero de cabeza para los transportistas. Desde que el pasado 1 de junio se cortase el paso al vehículos de más de 3.500 kilos han visto como se dilatan sus tiempos de trabajo y se contrae su economía.

Alfredo Martínez trabaja con una camión que cuando va lleno puede alcanzar los 40.000 kilos. Hace la ruta entre Valnalón, en Langreo y Sotrondio, de las empresa CCS a Galvazinc. Con ese peso no puedo atravesar el centro de Sama, donde el paso está limitado a vehículos de 16.000 kilos máximo. "Salgo de Valnalón y tengo que ir hasta La Secada (en Siero), ahí me incorporo a la ‘Y’ de Bimenes y voy hasta El Entrego y luego a Sotrondio". Un trayecto que podría hacer en unos 15 minutos puede llegar a una hora de duración si el tráfico es intenso. No solo es el tiempo, es también el gasto en combustible de ir sumando kilómetros al recorrido.

"La obra nos afecta muchísimo", dice Martínez. En especial en ese recorrido porque a la inversa, de Sotrondio a La Felguera sí que puede bajar por el Corredor del Nalón justo hasta antes del puente atirantado y desviarse por la calle José Álvarez Valdés para llegar al polígono industrial.

Desvíos por Sama

El corte es especialmente lesivo para los vehículos de más de 16.000 kilos. Los que están entre los 3.500 y los 16.000 pueden circular por el centro de Sama, algo que tampoco es la panacea. "No es fácil moverse con estos vehículos por las calles", asegura Ángel Navarro, de Hierros y Metales del Nalón, con sede en Valnalón. Para ir en dirección Sur, hacia Laviana, tiene que atravesar el distrito langreano hasta volver al corredor en la rotonda de Ciaño, "y en muchas ocasiones te encuentras problemas por coches mal aparcados". Cuando viaja en dirección norte, hacia Oviedo, abandona la vía de alta capacidad antes del puente y accede a su base, en el polígono industrial, por José Álvarez Valdés, "una calle muy estrecha con la que se te cruzas con algún coche, se tiene que meter en la cuneta y tu casi pegas con los retrovisores en los edificios". "Es criminal, no hay quien lo entienda", afirma.

Mercancías ligeras

A los transportistas que no les afecta directamente la restricción porque circulan con vehículos de menos de 3.500 kilos de peso máximo autorizado, las obras del puente atirantado también les ocasiona problemas. Joaquín Valles transporta mercancía ligera a diario por todo el Valle del Nalón. "Cargo en Riaño y voy a Ciaño, El Entrego, Laviana o Villoria, a cualquier punto", explica. Es su ruta diaria, y desde que empezaron las obras "por las mañanas tenemos que salir media hora antes por los atascos en las horas punta".

"Un recorrido que antes hacías en cinco minutos te puede llevar media hora y eso se nota no solo en el tiempo sino también en el gasto de combustible", explica. Además "no puedes repercutir ese gasto en las tarifas de reparto porque las obras son algo provisional, aunque llevan desde el 1 de junio y no sabemos cuando van a acabar".

Todos esperan que las obras acaben cuanto antes, pero todos tienen la sospecha de que los trabajos en el puente atirantado "van para largo".