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19 OCTUBRE 2026
"Porco Bravo", catártico punk-rock en Llangréu
El concierto que los de Barakaldo ofrecieron en la Sala Telva de La Felguera este sábado
LA NUEVA ESPAÑA
Una abarrotada Sala Telva de La Felguera -espacio que ya ha trascendido el apelativo de legendario para lograr un inalcanzable y sublime nivel de universo para los directos- recibió a los de Barakaldo que ofrecieron este pasado sábado otro incandescente concierto de "rock and roll" crudo y sin concesiones. O sea, de ese género, subgénero, estilo… que desde finales de los setenta del pasado siglo recuperó la rabia sónica al que multinacionales, y adocenado público, habían reconvertido al primitivo "rock and roll".
Potencia sonora, rabia social, política y personal en las letras, actitud desprejuiciada sobre el escenario e impecable y abrasiva ejecución instrumental, convierten los bolos de "Porco Bravo" en una experiencia que destierra cualquier atisbo de impostura y acomodaticia pose a la que, por desgracia, muchas de las originarias luminarias del punk nos tienen acostumbrados en este atormentado siglo XXI.
Durante cerca dos horas los barakaldenses taladraron los oídos de una entregada audiencia que no sólo coreaba los estribillos más reconocibles de la banda, sino que interactuaba con ellos transformando el habitual, y ritual, pogo, en un elemento imprescindible de comunión, configurando una irrepetible escenografía que sólo quien la ha vivido puede entender su esencia e importancia: romper los moldes de la gran mayoría de los actuales estereotipados bolos donde la conjunción público/grupo se construye a base de inercia y falta de pasión. "Porco Bravo" son todo lo contrario. Lo coges o lo dejas. Pero nunca, nunca, te van a dejar indiferente.
En “Somos, fuimos y seremos” "Porco Bravo" reiteradamente nos recuerdan, “que incluso antes de nacer somos canciones”. Y de eso, otra de las grandezas de los de Barakaldo, ellos saben, y cómo, de qué va la cosa. Habrá quien les acuse de excesivamente previsibles en sus composiciones, pero no se engañen, más allá de gustos -libérrimo terreno de autoafirmación personal- los "Porco" manejan la tecla para que sus acertados riffs, su solvente base rítmica y sus rimas irremediablemente te atrapen. A eso añadan sobre el escenario una entrega sin límites, y sin artificios, y tendrán la pócima perfecta de eso que antaño ejecutaban los "Stooges", los "MC5", la "Banda Trapera"…, y en su época, también, Patti Smith.
Es una pena que la parte más generalista del respetable no se haya enterado aun de la energía de estos tipos de Barakaldo. Qué le vamos a hacer. Mientras un ingente contingente de personas penitencian por macro festivales en manos de despiadadas mercantiles o en su defecto “suspiran” por ver, en ya en muy “horas bajas”, otrora estrellas del rock canalla y alternativo, en La Felguera, y gracias a una sufrida iniciativa privada -que verdaderamente arriesga sus dineros- todavía podemos disfrutar de un efectivo pedazo de lo que en sus inicios iba esto del auténtico "rock and roll": visceralidad filarmónica sin trampa ni cartón. Ya saben, la próxima vez que no se lo cuenten, y sobre todo, no pierdan la ola. La tabla de los "Porco" les espera.