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06 NOVIEMBRE 2026
La descarbonización total de la planta de Bayer en Langreo "reforzará la autonomía estratégica de Asturias, España y Europa"
La electrificación del proceso productivo convertirá a la fábrica asturiana en "una referencia mundial", señalan desde Iberdrola
LA NUEVA ESPAÑA
La planta de Bayer en Langreo ha iniciado ya la última fase para descarbonizar por completo el proceso productivo del ácido acetilsalicílico, el principio activo con el que se elabora uno de los medicamentos más conocidos a nivel mundial, la aspirina. Tal como señaló este jueves el director de la planta, Jorge Álvarez, este proyecto supone un "hito" para la farmacéutica e "inicia el camino hacia el suministro de vapor de manera continua, lo que supondrá un reforzamiento de la competitividad de esta planta, de la competitividad industrial y de la autonomía estratégica de Asturias, de España y de Europa". Los planes de la compañía pasan por que el proyecto para la electrificación con vapor 100% renovable que han iniciado junto a Iberdrola culmine "a finales de este año, o como muy tarde a principios del que viene".
En ese sentido, Álvarez incidió en que se puede ganar competitividad a través de dos palancas. La primera es la del crecimiento, pero la otra, explicó, es la de la sostenibilidad, "donde hemos invertido mucho dinero en medir consumos para tratar de reducirlos". La planta de Bayer, continuó, "ha sido la primera en desarrollar un método validado para medir la huella de carbono en sus productos, como en la icónica aspirina".
La electrificación total de la planta de Langreo, donde unos cien trabajadores se encargan de producir la totalidad del ácido acetilsalicílico para todo el planeta (equivalente a unos 20 millones de comprimidos diarios), permitirá eliminar 6.500 toneladas de CO2 al año gracias a un sistema de almacenamiento térmico de sales que permite guardar la energía renovable para producir vapor en cualquier momento y no depender de si a una hora concreta hay luz solar o viento. Respecto al proyecto, Álvarez reconoció que "toda inversión tiene un riesgo que tratamos de encapsular" y añadió que "con los precios actuales del gas natural, el 'business case' es muy positivo, pero hay que verlo a 15 años". En cualquier caso, insistió en que "además de la comparativa de costes, hay que reforzar la competitividad de la planta y la autonomía estratégica para no depender de la variabilidad de los combustibles fósiles".
La colaboración con Iberdrola incluye un acuerdo de compra de energía a largo plazo (PPA, por sus siglas en inglés) de 15 MW de potencia renovable y una instalación fotovoltaica de autoconsumo de 2,5 MW. En paralelo, se ha cerrado otra compra similar pero de vapor (HPA) entre las compañías que ha implicado una inversión de más de 18 millones de euros, además de la participación de más de 60 profesionales. Se trata del primer proyecto de electrificación de calor con almacenamiento térmico de gran escala en España y, según apuntó el consejero delegado de Iberdrola Energía en España, David Martínez, "es la forma de no depender de la volatilidad de los mercados petrolíferos". El proyecto no creará nuevos puestos de trabajo puesto que el mantenimiento lo realizará directamente el personal de Bayer, pero contribuirá "a la competitividad y al arraigo del empleo que ya está".
En esa línea, Martínez destacó que la instalación "es una referencia mundial" y "demuestra que el calor industrial, los procesos de media y baja temperatura, que son el 50% del consumo energético mundial, se pueden descarbonizar vía electrificación". Asimismo, recordó que "Langreo fue pionero en el consumo de carbón y, que ahora sea pionero también en este proceso de descarbonización, tiene que llenar de orgullo a los langreanos". Además, puso en valor que el proyecto haya sido diseñado con tecnología 100% española a través de Inerco, que también cuenta con ingeniería asturiana. Martínez quiso hacer una mención especial a la infraestructura eléctrica y pidió que se realicen las inversiones necesarias en redes para que la descarbonización sea posible: "Sin redes que conecten recursos renovables con la demanda que queremos electrificar no es posible descarbonizar los procesos".